The views expressed in our content reflect individual perspectives and do not represent the official views of the Baha'i Faith.

Cuando fui estudiante de posgrado, tuve una serie de sueños vividos e híper-realistas, así que decidí ver si podía determinar lo que significaban.

¿Cómo lo hice? Leí vorazmente acerca de los sueños, tratando de entender su funcionamiento y su significado. Estudié los símbolos que se presentan en tantos sueños arquetípicos. Aprendí acerca de la práctica budista tibetana llamada yoga del sueño: tomar conciencia de los sueños mientras aún se está dormido. Más tarde descubrí que los antiguos hindúes tenían un método similar de entender sus sueños, llamado yoga nidra, que implica desarrollar un estado de conciencia elevado en esa “zona crepuscular” de estar entre dormido y despierto.

En el yoga nidra, usted relaja completamente su cuerpo y gradualmente aprende a ser sistemáticamente y cada vez más consciente del mundo de los sueños interiores. Usted gradualmente apaga sus sentidos exteriores, calma y apacigua su mente, se relaja profundamente y trata de alcanzar un estado al que los budistas llaman samadhi, o conciencia total del momento, una condición interna conocida como recogimiento. (En el budismo, el samadhi es el último de los ocho elementos del Noble Camino Óctuple) Una vez usted empieza a dominar las habilidades del yoga nidra, eventualmente cae en un sueño profundo, pero cada vez conserva más su conciencia de estar despierto en parte de ese tiempo. Se aprende a entrar en sus propios sueños, y en su subconsciente, pero de una manera consciente.

Sin embargo, no sólo reflexioné sobre la sabiduría oriental, sino que también miré los hallazgos científicos y psicológicos occidentales. De todas las ideas occidentales que descubrí, el gran psicólogo Carl Jung parecía tener más sentido, con su extenso estudio y trabajo sobre la interpretación de los sueños y el inconsciente personal. Traté de profundizar aún más mi comprensión de los sueños mediante la lectura de los escritos bahá’ís sobre el tema, lo que me fascinó y es algo que todavía hago hasta el día de hoy.

Luego, después de todo esto, traté de aprender la técnica llamada sueño lúcido.

Aristóteles escribió sobre el sueño lúcido, diciendo que “cuando uno está dormido, hay algo en la conciencia que declara que lo que se presenta a sí mismo no es más que un sueño”. El gran filósofo y médico romano Galeno usó sus propios sueños lúcidos como una forma de auto-terapia. Pero la frase “sueño lúcido” fue acuñada hace unos cien años por el psiquiatra holandés Frederik van Eeden, quien dijo que los seres humanos pueden experimentar un estado de conciencia único entre estar despierto y soñar, simplemente aprendiendo a controlar su conciencia durante el sueño. Suena mucho como el yoga nidra, ¿no?

Así es como funciona el sueño lúcido: en primer lugar, empiece por mantener un diario de sueños, tratando de recordar sus sueños cada mañana escribiéndolos. Esta parte del proceso le familiarizará gradualmente con su propio mundo interno de sueños y comenzará a hacerle más consciente del contenido de su subconsciente.

En segundo lugar, practique las habilidades básicas del yoga nidra acostándose completamente quieto a medida que se duerme, despejando su mente y tratando de extender su conciencia en el mundo de sus sueños.

En tercer lugar, concentrarse en su intención de lúcidamente tomar conciencia de lo que está soñando, no sólo cuando se despierta, sino antes de que se duerma y mientras sueña.

En cuarto lugar, intente imaginarse cada vez más y más lúcido -más consciente, más informado y más presente- en sus sueños.

Durante el curso de todo esto, nunca llegué a ser ningún tipo de adepto o experto –lo cual requiere de una práctica diligente y constante durante muchos años-, pero aprendí, con el tiempo, a extender ese maravilloso período entre el estar soñando y estar despierto. En ese estado, me di cuenta de cómo enseñarle a mi mente consciente a extenderse un poco más en mi subconsciente y comprender mejor mis sueños.

Si usted practica estas habilidades aprendidas, cada noche cuando vaya a dormir, se volverá mucho más consciente de su propio mundo personal de sueños, y comenzará a agudizar su conciencia de lo que su subconsciente trata de decirle. Entonces, si usted lee algunos buenos libros sobre la interpretación de los sueños, descubrirá una abundancia de sabiduría.

Más allá de esos valiosos conocimientos personales, las enseñanzas bahá’ís nos dicen, el mundo de los sueños tiene mucho más que transmitirnos sobre el alma humana y sus misterios:

“Ahora bien, son muchas las sabidurías a ponderar en el sueño cuya verdadera naturaleza nadie sino la gente de este Valle puede comprender. Primero, ¿cómo es este mundo donde sin ojo, sin oído, sin mano y sin lengua un hombre se sirve de todos ellos? Considera la diferencia entre estos dos mundos y los misterios que encierran, para que puedas alcanzar las confirmaciones divinas y los descubrimientos celestiales, y penetrar en las regiones de la santidad.

Dios, el Eminente, ha puesto estos signos en los hombres con el fin de que los filósofos no puedan negar los misterios de la vida del más allá, ni rebajar lo que les ha sido prometido.” – Bahá’u’lláh, Los siete valles, páginas 60-61.

¿No es fascinante? Cuando Bahá’u’lláh escribió que los sueños y los signos de nuestro subconsciente existen “con el fin de que los filósofos no puedan negar los misterios de la vida del más allá“, sugiere que los sueños existen para decirnos y demostrarnos que tenemos almas.

0 Comments

characterBASS3D by ZAPATO 041340ORO ORO PLANO Xti s remaining